La etapa entre Redondela y Pontevedra es una de las más agradables del Camino Portugués en Galicia. No es la más larga ni la más dura, pero tiene algo que pocas etapas ofrecen: la ría de Vigo acompañándote durante kilómetros, un perfil cómodo y una llegada a una de las ciudades medievales mejor conservadas del norte de España.
Si duermes en Redondela esta noche y mañana sale esta etapa, aquí tienes todo lo que necesitas saber antes de ponerte las botas.
Datos básicos de la etapa
- Salida: Redondela (centro, junto al viaducto)
- Llegada: Pontevedra (centro histórico)
- Distancia: 18 km (variante oficial del Camino Central Portugués)
- Desnivel acumulado: Ascenso de unos 310 m, descenso de 280 m - perfil moderado
- Tiempo estimado: Entre 4 y 5 horas a ritmo de peregrino
- Dificultad: Baja-media. Sin tramos técnicos. Apta para cualquier nivel
- Señalización: Buena en todo el recorrido. Flechas amarillas y marcas del Camino
Salida desde Redondela: el viaducto como punto de partida
La etapa arranca en el centro de Redondela, con el viaducto de piedra como telón de fondo. Es uno de los arranques más fotogénicos del Camino Portugués en Galicia: sales del pueblo con el arco de piedra del siglo XIX sobre tu cabeza y la ría asomando entre los tejados.
Los primeros kilómetros transcurren por el casco urbano y las afueras del pueblo. El terreno es cómodo, la señalización clara. En menos de veinte minutos dejas atrás las últimas casas y el camino empieza a abrirse al campo.
Consejo práctico: abastécete en Redondela antes de salir. El primer punto con opciones de café o bocadillo está a unos 6-7 km. Un buen desayuno y agua suficiente marcan la diferencia.
El tramo central: campo, eucaliptos y vistas a la ría
El corazón de la etapa discurre por caminos rurales entre eucaliptos, pinos y pequeñas aldeas de piedra. El terreno alterna tierra compacta con tramos de empedrado gallego. Es un tipo de suelo que cansa más de lo que parece a simple vista, especialmente en los descensos.
Hay un par de repechos que se notan si llevas la mochila con peso. Nada extremo, pero conviene ir a un ritmo constante en lugar de apretar al principio.
A lo largo del recorrido, la ría de Vigo aparece y desaparece entre los árboles. En los puntos altos, las vistas sobre el estuario son de las mejores de toda la etapa gallega del Camino Portugués.
Hay fuentes en algunas aldeas intermedias, pero no están garantizadas. Lleva siempre al menos un litro de agua, especialmente si caminas entre junio y septiembre.
La segunda mitad: bajada hacia Pontevedra
Pasada la mitad de la etapa, el camino empieza a descender gradualmente hacia el valle del Lérez. Los tramos de bosque se alternan con algún cruce de carretera y pequeños núcleos rurales donde a veces hay un bar abierto.
La entrada a Pontevedra es progresiva. El Camino te introduce por los barrios exteriores antes de llevarte directamente al casco histórico por la Rúa Real o la Rúa do Comercio. Cuando ves el empedrado peatonalizado y las primeras plazas medievales, la etapa ya está hecha.
Llegada a Pontevedra: la recompensa de la etapa
Pontevedra tiene uno de los centros históricos más cuidados de Galicia. Está completamente peatonalizado, lleno de plazas con terrazas, bares y vida real. No es un casco histórico de escaparate: es donde vive y trabaja la gente del pueblo.
La Basílica de Santa María la Mayor, el Museo de Pontevedra y las ruinas de Santo Domingo merecen una parada. Pero lo más fácil y placentero después de la etapa es sentarse en una terraza de la Praza da Ferrería con un café o una caña y no moverse durante un rato.
Pontevedra tiene una oferta de alojamiento amplia. En temporada alta (julio-agosto) conviene reservar con antelación, especialmente los albergues del centro.
La etapa anterior: O Porriño-Redondela
Si llegaste ayer a Redondela desde O Porriño, ya sabes lo que es esta tierra: caminos entre eucaliptos, aldeas de granito y la ría apareciéndose de golpe al doblar una curva. La etapa O Porriño-Redondela tiene unos 15 km y es algo más suave que la que tienes por delante.
Si planeas descansar un día en Redondela antes de seguir, es una buena decisión. El pueblo tiene todo lo necesario: supermercado, lavandería, bares y conexión de tren con Vigo y Pontevedra por si necesitas resolver algo sin cargar la mochila.
Dónde dormir en Redondela antes de esta etapa
La calidad del descanso la noche anterior condiciona directamente cómo va la etapa. Redondela tiene albergues, pensiones y apartamentos turísticos.
Albergues
La opción más económica. Literas compartidas, cocina común y ambiente peregrino. El descanso depende mucho del grupo con el que compartas habitación y del nivel de ruido de esa noche.
Apartamentos turísticos
La mejor opción para recuperarse de verdad. Habitación propia, baño privado, cocina para preparar lo que necesites y ningún ronquido ajeno. La diferencia de precio respecto al albergue privado es menor de lo que parece.
Pensiones
Hay alguna pensión familiar en el centro con buena relación calidad-precio. Más íntimas que los hoteles y más cómodas que los albergues.
En temporada alta (julio-septiembre) Redondela se llena. Si quieres asegurarte una plaza, reserva con antelación especialmente si priorizas el descanso.